Sorprendentemente, hoy me he levantado y he notado que al contrario que otros días, lo veo todo desde primera hora de la mañana. Es curioso vivir en un valle, que siempre ha sido minero y que ahora, se podría comparar con una zona residencial para gente con mucho tiempo, que es el caso de los prejubilados. Mi alusión a dicho sector no es crítica, la mayoría de mi familia siempre ha vivido y trabajado aquí y ahora pertenecen a este gremio.
Nunca imaginé lo que este valle iba a cambiar. Los hombres rudos, brutos y que vivían cada día como si fuera el último, ahora se han convertido en señoritingos, perdón por la expresión, que se cogen su bolsa de deporte a las 9:00 de la mañana y venga! a ponerse cachas en el gimnasio. Cabe destacar que lo que antes, seguro, consideraban de "mariquitas", ahora lo ponen ellos en práctica. Me hace gracia porque en una zona donde tenemos 10 meses de invierno y con suerte 2 de verano, ahora son ellos, nada más que asoma el sol, los que lucen palmito. Como no, sus camisetas sin mangas marcando biceps, pantalón corto con piernas rasuradas y me atrevería a decir que algún rayo UVA que otro. Es alucinante verles a esas horas, cuando una se levanta con el tiempo pegado al culo y la legaña en el ojo, a carreras para poder llegar a tiempo al colegio a dejar a los peques y luego irse a trabajar. Estoy segura de que ellos, ya llevan desde las 7:00 de la mañana acicalándose para poder salir a poner el esqueleto a trabajar. Que moral tienen... si a mi, con 42 años, me dieran la vida solucionada para siempre, anda que no iba yo a dormir la mañana, aunque luego ocupara el resto del día en algo más entretenido. También tenemos, los que se citan en el bar del barrio a recordar viejos tiempos y siguen hablando de la mina como si fueran a ella todos los días.
Todo cambia y con ello la gente, así en España hemos creado un nuevo trabajo "La Prejubilación". Enhorabuena a todos los que la disfrutan, los demás seguiremos trabajando para que otros gozen de este maravilloso trabajo que les ha otorgado la vida.
3 comentarios:
Así son las cosas, algunos no se jubilan nunca, como por ejemplo las amas de casa, y otros, demasiado pronto. Pero me alegro por mis amigos y vecinos, la mina es un trabajo muy duro,asi que es un descanso merecido. Pero a veces da pena ver a gente tan joven sin hacer nada, bueno, que disfruten lo mejor que sepan de ese nuevo empleo que es la jubilación.
Aunque mucho me temo que es un oficio que no va a durar mucho, no se si les tocara, a las generaciones venideras...
Seamos optimistas, y pesemos que todo va a ir bien, como dicen los políticos.
UN BESITO
bueno pues yo estoy de acuerdo contigo.......este valle por no tener,ya casi ni quedan prejubilados,encuentran mas atractivos otros lugares para vivir,aqui hay una epidemia que hace marcharse a todos de aqui........no creo que las prejubilaciones sean la solucion al problema de laciana,como estamos comprobando en nuestras carnes......
aun asi les deseo que disfruten de esa loteria...un saludo...
Noto cierto resquemor hacia los prejubilados mineros, incluso hay gente a la que les damos pena.Yo pense que os dariamos pena cuando saliamos de la mina con la cabeza rota , los huesos machacados o los pies por delante.¿hasta que edad deveriamos trabajar?¿que os gustaria que hicieramos cuando nos jubilaramos,para que no os molestara? ¿ donde os gustaria que vivieramos?se suponia que ser minero era un trabajo duro,cuando entre a trabajar la mayoria de los mineros se morian al poco de jubilarse y casi no estorbaban en la sociedad, pero a nuestros vecinos mas inmediatos les parece que tubimos suerte en la vida. como si fueran desconocedores de los problemas que tubimos toda la vida de conflictos, perdida de derechos,de salud de vidas de explotacion etc.
Mi consejo (sin que nadie me lo pida)es que trateis a las personas segun su calidad humana y no las juzgueis por ser amas de casa, funcionarios o prejubilados y que vivais y dejeis vivir como dijo Conchi en alguna ocasion.
Un saludo.
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