Tumbada en la arena
cálida en su textura
mirando hacia el cielo
recuerdo su dulzura.
La luz nocturna me arropa
allí veo a la luna
tan grande y hermosa
reluce altiva ante tanta miniatura.
Que pequeña me siento
que pedazo de nada
sólo soy una pasajera
en este mundo de canallas.
Miro mi reflejo en el mar
sólo veo lágrimas
que ruedan mojando mis mejillas
pero no me dicen nada.
Allá donde estés
espérame con paciencia
todo llega en esta vida
hasta la más dulce condena.
jueves, 10 de julio de 2008
AÑORANZA
Publicado por birzabia 0 comentarios
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